Para abordar la relación entre el tutor y las familias, he realizado una entrevista a una maestra de Infantil. Además, esta ha sido mi contribución a la revista digital "El Recreo"
- ¿Desde cuándo sabía cuál iba a ser su profesión?
Desde
muy pequeña sentí que mi vocación era la de ser maestra, y más concretamente,
maestra de infantil.
Siempre he sentido
que mi vida la dedicaría a hacer el bien a los demás y que entre los más
débiles, los niños ocupaban un lugar privilegiado. Este sentimiento, se vio reforzado,
cuando un día escuché una de las frases más bonitas que nunca había oído y que
en cierta ocasión brotó de los labios de Jesús de Nazaret:
-"Dejad que
los niños se acerquen a mí"
Supe desde aquel
instante que Dios me llamaba, a cuidar con
sencillez de esas almas inocentes
- ¿Esta
profesión, ha cubierto sus expectativas?
Sí,
y con creces; para mí, no hay nada más satisfactorio que ir al cole y recibir a
todos los niños y niñas de infantil; sí a todos sin excepción, porque cada
mañana, desde hace siete años, me encargo de abrir la puerta de acceso al patio
donde forman filas, antes de entrar a las aulas. Creo que un don que Dios me ha
dado es ser capaz de aprenderme los nombres de los aproximadamente 130 niños de infantil, y tener siempre una
sonrisa y dedicarles un saludo cariñoso
para todos o palabras amables con aquellos que lo necesitan e ir saludando de forma individual a los que llegan, cuando
el grueso del grupo ya está dentro del
recinto escolar, y por qué no decirlo, llevar en brazos a alguno, de los más
pequeños, cuando no quiere separarse de
su mamá, de su papá o de sus entregados
abuelos.
¡Ay,
los niños!, cuando cursé los estudios de, por aquel entonces, la especialidad
de Preescolar, con mucho esfuerzo y dedicación, mi lema era "todo esfuerzo
tiene su recompensa", por circunstancias, me preparé las oposiciones diez
años después, y tras otros diez años, consigo la plaza como funcionaria.
- ¿Es necesario que exista relación
entre la familia y la escuela?
Por
supuesto y como anécdota diré que por fin mi sueño se ve cumplido, pero no
había caído en la cuenta de que los pequeños tienen familia y hay que estar en
constante contacto con ellas y más cuando se trata de la etapa de Educación
Infantil.
- ¿Cree que ha cambiado la relación
familia- escuela que existía cuando
usted cursaba E.G.B., con respecto a la que actualmente se mantiene con las
familias de los alumnos?
Creo que el cambio
ha sido radical, o al menos esa es la percepción que tengo. En aquella época la comunicación era escasa. Mis padres tenían
plena confianza en la maestra, porque hace más de cuarenta años era así.
Tan solo recuerdo un par de ocasiones en las
que mi familia se reunió con la tutora; una de ellas, cursando segundo de E.G.B. mi padre fue a hablar con Doña Nati mientras estábamos en clase y me acuerdo porque, aún siendo tan pequeña, la maestra me
regañó una vez que mi padre se hubo marchado, pues al enseñarle mis cuadernos, comprobó que no tenía terminada ni una sola
ficha del libro. La otra ocasión tuvo lugar un año después, siendo mi tutora Doña
María. Esta vez también estábamos en clase y no puedo olvidar la expresión del rostro de mi padre, cuando vio que me habían
puesto al final, separada del resto de mis compañeros.
Tampoco me viene a
la memoria que las familias colaborarán en algún evento como fiesta de carnaval,
festival de fin de curso, de navidad, excursiones... y podría afirmar que estas
actividades, eran poco habituales.
El contacto a la
entrada o salida del colegio u otro modo de intercambio de información apenas
se producía.
Tal y como he
apuntado al principio, esta es la percepción que tengo, pero no sé si se corresponde con la realidad.
- ¿Cómo ha sido su relación con las
familias?
En
general ha sido bastante cordial, aunque también ha habido algunas situaciones
desagradables, que afortunadamente se han solucionado de forma satisfactoria.
Si bien es cierto,
y la experiencia así me lo ha demostrado, que cuando ha habido un mal entendido
con las familias, o como en cierta ocasión en la que no actué de forma
correcta, es necesario ser lo suficientemente humilde, rectificar y pedir
perdón.
- ¿Se ha encontrado alguna vez con
familias que desconocían el idioma?
A
lo largo de mi trabajo como maestra, siempre me he encontrado con ese tipo de situaciones. Los diferentes
colegios por los que he pasado,
pertenecen a la zona de la Sagra, y el porcentaje de inmigrantes es
elevado.
- Ante esta situación de
desconocimiento del idioma por parte de las familias ¿Cuáles son las vías que
han empleado por ambas partes, para comunicarse?
Por
regla general, los familiares, normalmente las madres de los alumnos, recurren
a alguna amiga, que tenga un buen conocimiento del idioma y que haga de
intérprete, aunque otras veces, es el padre del alumno o los hermanos y hermanas mayores quienes hablan conmigo. Resulta curioso que
en el caso de las familias marroquíes, la madre apenas entiende el idioma, y el
progenitor masculino y los hijos si lo hagan.
Si
soy yo quien se tiene que comunicar con ellas, también recurro a alguna persona
que haga de intérprete.
- ¿Podría citar las distintas
formas con las que se relaciona con las familias?
Entre
los distintos modos de comunicarse con las familias están la entrevista
inicial, cuestionarios, reuniones generales, informes individuales, diarios y
agendas personales, circulares, folletos, carteles, etc…
- ¿Pide colaboración a los padres?
Sí,
siempre que lo necesito, por ejemplo para recabar información sobre algún tema; ayudar
a sus hijos con la lectoescritura y la lógico-matemática; preparar disfraces
para el festival de Navidad, Carnaval, fin de curso; ir a alguna excursión; contar algún cuento;
informarnos sobre su profesión; preparar alguna comida típica de su país en el
tema de la interculturalidad; y cuando se pide
a algún abuelo o abuela que nos cuente cómo vivieron su infancia y
adolescencia; en general en cualquier momento en el que solicito su ayuda,
siempre se brindan a ayudar.
- De las distintas formas de relación con las
familias que ha citado, ¿Cuál es su preferida?
El
contacto informal diario porque la información que doy a las familias o la que
recibo de ellas es muy concreta y clara, dos características fundamentales para
el beneficio del niño.
Otro
modo de relación que por su inmediatez me resulta bastante práctica es la que
mantengo con los padres a través del Whatssap.
- Para finalizar ¿Podría
comentarnos la conclusión que ha sacado
con relación a la familia- escuela?
Si
la familia y la escuela tienen un objetivo común, que es el desarrollo integral del niño, es
lógico que se relacionen y colaboren,
utilizando todos los medios que hay
puestos a su disposición para conseguirlo.